NO SE SI SOY O NO SOY PERO SE DONDE ESTOY Y ADONDE VOY

 

En realidad, no soy dominicano, no me crie en Nagua ni nací en Cabrera.

El trato que me dan la gente del que creí mi pueblo y las del que creí haber nacido, me sorprenden y me llenan de confusión y me obligan a ver las cosas desde otro punto de vista. 

Mis primeros 20 y tantos años de vida, los viví en la zona mencionada, en los que adquirí la destreza de conocer la cultura y la forma de pensar del dominicano común, aprendí a dibujar el espectro del hambre, las necesidades no satisfechas y las miserias que aun afectan a la mayoría de los dominicanos. Todo quedó plasmado en mi memoria para luego activar la parte protestante de mi cerebro y desatar una lucha intensa en contra de la mal aplicación de los servicios básicos, la discriminación laboral y la represión gubernamental en contra de los mas débiles. Muchos me acusan de tergiversar la historia de los pueblos y de acusar sin fundamentos, la idiosincrasia y la falta de cultura y buenas costumbres del dominicano. 

Aprendí a vivir sin mis costumbres y adquirí otra manera de subsistir en la que hoy me encuentro, en un limbo maravilloso de la perdida de memoria de mis aventurados desaciertos con respecto a lo que creía había visto alguna vez. En la Republica Dominicana cambian la historia como una muda de ropa o la llevan a la casa de empeños hasta que se ejecuten reelecciones y se aprueben leyes controversiales para favorecer grupos adheridos a la plataforma de gobierno de partidos mafiosos que todos conocemos y que negamos aceptar como una realidad imperante. 

Sin embargo, tengo gratos recuerdos, grandes amigos casi hermanos, amores, escuelas, maestros y sobre todo, allí conocí la madre de mis dos maravillosos hijos a quienes también perdí en la guerra del vicio de vivir en una ciudad asquerosa como Nueva York, en donde conocí y tuve que convivir con la raza mas sucia de la historia de América, específicamente de la mitad del mundo, que llegaron a destruir a toda mi familia y casi lo lograron.

Gracias a Dios estamos celebrando la total recuperación y nuestros 40 y tantos años de exilio voluntario al que nadie nos obligo pero que era obligatorio ejecutar, por razones sociales y políticas en esa época de violencia y discriminación. En realidad fuimos victimas de muchas humillaciones y desengaños, aun perteneciendo a una poderosa familia, pasamos hambre y muchísimas necesidades y lo sufrimos en silencio, llorábamos juntos, disfrutábamos la soledad como un rito espiritual para espantar la miseria.

Lo de la perdida de la memoria no es cierto, estoy intacto en ese aspecto de salud, lo dije porque si alguna vez dije que Nagua era blanco (y si lo era) los Nagüeros respondían que era rojo, solo por desactivar teclas en mi cerebro y hacer creer que no estaba diciendo la verdad sobre algunos charlatanes burgueses que se adueñaron de este pueblo y lo convirtieron en una meca de la corrupción y la falta de respeto, en un pueblo que decidía que ibas a ser loco y a la semana siguiente andabas tirando piedras. La percepción y la influencia mediática se inventaron en Nagua.

Mi familia fue victima de estos Bulíes, y sufrimos la quiebra económica y el destierro antes de ver el progreso al que aportamos muchísimo. Fuimos parte de la cúpula económica y de la reserva moral de la zona y formamos parte de gobiernos y alcaldías. Pero mi familia no tenia los mismos macabros planes que otras familias y sucumbimos ante esta monstruosa trampa que nos tendió la historia de un desalmado pueblo, cuna de narcotraficantes, violadores, ávidos explotadores comerciantes y delincuentes. Quisiera borrar todo ese pasado de mi memoria pero la curiosidad continúa restregándome el abuso cometido y que no se ha hecho pagar ni siquiera por las leyes divinas.

En todos estos años residiendo en los Estados Unidos, jamás he pensado en hacerme ciudadano pero hoy decido el cambio de nacionalidad y naturalización, muchos dirán que es muy tarde pero nunca es tarde cuando la salud mental es buena. No voy a adoptar la doble ciudadanía, voy a renunciar a la dominicana porque de todas maneras parece que nunca he contado con los suficientes derechos como para estar satisfecho de serlo.

De todas maneras, soy un ser humano, hijo, padre, amigo, hermano y solidario con la pobreza y los mas débiles y pueden contar conmigo, no me voy por ninguno de ustedes, me largo porque no soy nadie ni le importo a nadie.

Si nací en Cabrera, en la época que era un paraíso, un pueblo precioso y limpio, de gente buena y trabajadora. Allí esta mi familia y si alguna vez visito la isla, iré directo a este pueblito lindo que me vio nacer, sin pasar por el otro que casi me mal-crió.

Hijo de padres inmigrantes que pasaron la seca y la meca cuando decidieron salir del atolladero samanense para, junto a otras  afamiliadas se dirigieron sin rumbo fijo hacia el noroeste y pararon en Matanzas (boca e Nagua) y allí ayudaron a formar este controversial pueblo y las familias se convirtieron en rivales y allí comenzó la historia junto a otras grandes familias que ya existían en esta zona. No quisiera ofender, hay gente buena también allí a las que pido perdón por estas letras. Muchos dieron frutos buenos, Pompón Victoria, Yeb, Smith, Alcequiez, Espino, Santos, Peralta, Acosta, Batista, Cabral, Muñoz, Pimentel, Manino Luna, Julio Lavandier, Wellington Lewis, Pérez, Alonzo, Raposo, Doctor Ray, Ortiz, López, Peña, Musa, Jiménez, Abud, Rizik, Lilon, Sarante, Mata, Estrella, Uviñas, Gelabert, Aponte, Marmolejos, Núñez, Sosa, Javier, Mosquea y otras que no llegan a mi memoria.

Somos una raza única, que solo practica las buenas costumbres cuando hay necesidad de algo, somos lambiscones de lo mal hecho y burlones del bien. Nadie como los nagüeros.

Perder ha sido mi compañero de vida y ya me acostumbre y me siento perfectamente cómodo en esta situación, no es mediocridad aceptar la mala suerte, es simplemente aceptar a Dios en tu corazón, Jesús fue sacrificado después de predicar el bien. No se distinguir entre el bien y el mal. Total, hoy día no importa como quede, sino que parezca terminado  y ejecutado.

Abrazos del lado del corazón para todos mis familiares amigos y relacionados.

La pasión política que corre por mis venas es el motivo de estas letras, la situación que se presenta hoy en el país, es la misma que hemos vivido y sufrido en toda la historia socio-política de la nación. y es que no aprendemos, nos cuesta trabajo admitir que las reelecciones no son saludables para los paises pobres, que son un gasto peligroso y que todo el que las practica es corrupto y mas cuando en campaña se promete no reelegirse. Esta reelección nos trasladara a un pasado oscuro de repetidas dictaduras y no estamos haciendo nada para evitarlo porque en el país, a nuestra gente, ni siquiera al pobre le importan los demás pobres. Se perdió el espíritu revolucionario de cambiar las estructuras políticas y desactivar la hipocresía de la democracia representativa y de la burguesía empresarial y la venta del país a inversionistas extranjeros de mala reputación y procedencias.

Según los que leen la percepción de los dominicanos, Luis va a ganar arrolladoramente con mas de un 70 por ciento de los votantes, es algo que jamás he creído de un ser humano que no se parece en nada a Jesús Cristo que murió crucificado por su sentir revolucionario y su solidaridad con los necesitados y que con un partido nuevo y su figura que era desconocida unos años atrás, vengan con percepciones de esta categoría sensacionalmente divorciada de una realidad palpante que se siente en todas las barrigas vacías de los pobres que ellos ignoran. Reelegir gobiernos es un proceso fatal que debe ser repudiado por toda la nación.

Cuando saquemos cuenta de los gastos que generan estas delincuenciales acciones y decisiones de los presidentes, nos daremos cuenta del daño que nos hacemos nosotros mismos cuando aceptamos migajas por nuestros votos.

NO REELIJAMOS A NINGUN PRESIDENTE 4 AÑOS Y PUNTO, ES LA UNICA MANERA DE ENDEREZAR EL PAIS.

Y SI EL PROXIMO NO SIRVE, NO SE PREOCUPEN, PONEMOS OTRO EN 4 AÑOS SIN ESPERA 8, 12, 16 Y 20.


   

 

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